Blogia
A. L. Multiservicio Empresarial

Empresa

La Sociedad de Garantía Recíproca - S.G.R.

La Sociedad de Garantía Recíproca - S.G.R.

Las S.G.R., son sociedades que a condición de participar en el capital de la sociedad, nos facilitan avales y préstamos, desde refinanciar nuestro pasivo hasta invertir en activo, o cualquier otro tipo de operación de comercio.

 

Su funcionamiento principal es el que describiremos a continuación: Cuando necesitamos crédito y nadie nos los quiere otorgar. Una SGR nos facilita el crédito pero nos pide a cambio una participación porcentual en el capital de nuestra empresa. Este tipo de operaciones se realizan siempre en el notario y simultáneamente se suelen firmar todo. (Crédito y participación)

 

Las SGR al tener participación en el capital de nuestra empresa tienen acceso a nuestras cuentas y pueden verificar que se hace la inversión y que el dinero se destina correctamente a la inversión acordada, incluso comprueban que se está haciendo frente al crédito y se pagan puntualmente las cuotas.

 

Una vez que se ha devuelto todo el crédito, o ha vencido el aval, las SGR nos devuelven su participación de capital en nuestra empresa.

 

Existen varios tipos de SGR, pero las mas estandarizadas son las de tipo autonómico, que están promovidas por organismos autonómicos con la intención de que se potencie la economía de la zona de influencia. Una peculiaridad de este tipo de SGR es que su normativa es mucho más flexible y no suelen tomar parte en el capital de la empresa, eso si también conviene recordar que las SGR no están obligadas a entrar en las operaciones.

 

La única premisa negativa de una SGR, es en el caso de que no se cumpla con las condiciones pactadas del préstamo o del aval y que existan impagos, en ese caso ejecutan de inmediato. Por lo que si bien son una ayuda formidable para nuestro negocio y constituyen una herramienta de promoción económica y expansión para la empresa, se pueden convertir en el caso de pasar dificultades en el mayor obstáculo y en la peor de nuestras pesadillas.

EL EFECTO DE LA 3ª GENERACIÓN

EL EFECTO DE LA 3ª GENERACIÓN

Coincidiendo con los periodos de crisis, es cuando muchas empresas se paran y hacen balance de la situación real, no me refiero a nivel contable, sino al acto de contrición y examen de conciencia que hacen los propietarios de sus empresas.

Esto es lo que ha sucedido esta pasada semana en mi despacho, en una visita que la verdad, me ha hecho pensar mucho e incluso ha logrado que pase la frontera de lo profesional a lo personal, al ver la situación y el cariz emocional que ha tomado el asunto.

Lo triste del asunto es ver como una empresa familiar que fue creada por el abuelo, un personaje entrañable, emprendedor y luchador, que supo dar el relevo generacional y actuó de forma correcta y eficiente, hasta el día de su jubilación que culminó con el termino de la expansión de la empresa en todo el archipiélago. Ha visto que debe acometer procedimiento concursal para que los acreedores puedan cobrar, cerrar el 80% de sus oficinas y liquidar todo el sueño del abuelo.

Esta empresa ha sufrido lo que en economía podríamos denominar “El Efecto de la 3ª Generación”, no es algo nuevo y ya se describía este efecto con otro nombre desde época de los romanos, sin embargo es una realidad social de nuestros días.

Podemos definir el efecto de la 3º generación como el resultado del relevo generacional en el que tras la creación de una empresa, pasa de mano, al hijo del emprendedor y culmina con el desembarco del nieto en la gestión de la empresa. Se describen dos opciones:

El efecto POSITIVO, que es cuando este nieto toma las riendas y moderniza la compañía, y relanza la posición estratégica de la misma.

Y el efecto NEGATIVO en el que esta tercera generación se encarga de cerrar y liquidar la empresa. Unas veces por efectos propios y otras por defectos ajenos. Unas veces por que el negocio se ha quedado obsoleto y deja de ser negocio, y otras porque no se han adaptado a las exigencias del mercado.

Siempre es un proceso traumático tener que cerrar una empresa pero muchas veces es un mal menor necesario. Lo desgraciado es cuando este proceso se realiza como consecuencia de la mala cabeza y el despilfarro por parte de las generaciones posteriores.

Que se frustren los sueños e ilusiones de los emprendedores por culpa de la mala cabeza de sus descendientes es un trauma que difícilmente es aceptado por la primera generación y que muchas veces da con el hundimiento psicológico de este.

Ver como sus sueños e ilusiones se esfuman de la noche a la mañana por la mala cabeza, es el resultado del poco valor y aprecio que estas segundas y terceras generaciones hacen al esfuerzo que el emprendedor inició su actividad. Ver todo hecho suele ser el motivo principal por el cual no se valoran los logros y más tarde se derrocha sin dar importancia ni valorar la fuente principal de ingresos.

Los datos estadísticos son abrumadores, del total de las empresas que sufren un relevo generacional, el 30% de las empresas sobreviven a la segunda generación, y solo el 3% llegan a la cuarta.

De estos datos se desvela la alta mortalidad de las empresas, y son esas que sobreviven las que dependiendo del sector económico, el volumen y el perfil de los propietarios hacen que esas empresas se asienten solventemente en un estatus de solera y prestigio, que les puede dar un margen de maniobra en tiempos de crisis si son capaces de saberse adaptar a los nuevos tiempos.

Donde comienza el declive de la 3ª generación, donde empezó el declive de la 2ª generación. Muchas veces suele ser por el excesivo poder ejercido por la 1ª generación, por no delegar en los demás, al llegar el relevo de la 2ª este está falto de experiencia. Otras causas pueden ser por la situación económica, por el afán emprendedor, las causas son múltiples pero los efectos perniciosos se suelen dar dilatados en el tiempo. Y eso hace que se vea desde otra perspectiva, y que no se tenga la dimensión y la importancia del problema.

Solemos ver los casos de éxito personales como casos de alegría colectiva con los años, pero según los datos estadísticos, no reparamos en todos los sueños personales y profesionales que se quedan por el camino. Historias personales que llenan unas estadísticas.

El espíritu emprendedor no tiene edad, pero es un ruego personal y profesional, el que las nuevas generaciones aprendan a valorar y defender los valores de la familia y caer en la cuenta de que si somos como somos y tenemos lo que tenemos es en la mayoría de los casos el resultado de los que nuestros antecesores nos han aportado. Ya no solo en lo material sino también en lo personal.

“El Coleccionista de Quiebras”

“El Coleccionista de Quiebras”

Hace unos días a mis manos ha caído un libro de economía de los que ya rara vez se ven, con tapa dura y lleno de polvo de estar en las estanterías aguantando el mueble pero que en su interior contiene secretos muy bien guardados para todos aquellos que se decidan a ojear sus contenidos.

Me llamó la atención una pequeña reflexión del autor del libro y era que uno de sus capítulos lo había titulado “El Coleccionista de Quiebras” refiriéndose a todos aquellos personajes que o son cenizos y la mala suerte los acompaña en cada una de sus iniciativas empresariales, a los cuales les recomendaba que lo intentaran nuevamente, siendo los buenos de la historia. O son oportunistas carroñeros sin escrúpulos que están aprovechándose del mercado para sacarle todo el jugo y volar a la siguiente iniciativa tras dejar la anterior esquilmada.

Yo me hago la reflexión siguiente a donde va toda esa gente que tras tener mala suerte y tener que cerrar un negocio, monta otro nuevamente y luego otro hasta acertar… Trabaja por cuenta propia, luego por cuenta ajena una temporada, pasa al paro, y nuevamente comienza el ciclo, pero todos los días se busca la vida… Pero a donde van esos agentes inmobiliarios de rapiña, estirados de corbata, esos analistas financieros, esos pijos de la bolsa, esos Armani de la banca… cuando se han caído con todo el equipo… por los efectos de la crisis financiera y de los vicios de sus malos comportamientos.

Por todas partes del mundo y por los motivos de la crisis se ven multitud de casos de empresas y negocios que han quebrado. Un refrán muy antiguo dice: “Solo espero levantarme una vez mas de las veces que me caiga” y creo que es un buen “Live motive” pero queda reservado para los comunes mortales. En algunos casos es verdad que es cuestión de mala suerte, excesos de vista, poca fortaleza económica y financiera para resistir, pero en el resto de casos como se explica…

En mi cabeza resuena una palabra “cenizos” aunque más que cenizos yo diría oportunistas por llamarlos de forma educada. Cuantas personas conocemos que van al dinero fácil y actúan hasta casi sin escrúpulos. A la mente y tras la lectura del libro se me venían a la cabeza muchos ejemplos y seguro que a ti también estimado lector te acuerdas de algunas caras de elementos, seres oscuros, como dice el dicho de todo hay en la viña del señor…

De todas maneras espero que pese a la crisis, el mercado termine poniendo a cada uno en su lugar, pese a que detrás de cada quiebra, hay una historia personal y una situación familiar que está llena de sentimientos y hay que ponerse en el papel de los perjudicados.

Porque las empresas no logran dar ese Salto…

Porque las empresas no logran dar ese Salto…

Cada día me encuentro con más empresas que debido a la situación económica, sus propietarios se encuentran estancados e incluso muestran su desasosiego por que dedican gran cantidad de tiempo, sacrificio y esfuerzo y no logran dar ese salto definitivo, unos para la supervivencia, otros para la consolidación definitiva pero todos para la independencia financiera y estabilidad económica.

No es solo para ellos, a los que les pongo rostro, sino para todos los lectores que estén en esta situación, a los que va dirigido este artículo en el que espero poder dar pinceladas sobre cuales son según mi criterio sus puntos fuertes y cuales sus debilidades.

La economía es por ciclos y siempre está en continuo movimiento y con cambios a los que hay que adaptarse, ya no solo a nivel informático o tecnológico, sino a nivel financiero, laboral e incluso social.

El objetivo de una empresa es ser económicamente rentable, financieramente independiente y socialmente responsable. Además de ser competitiva, ecológica, sostenible y cumplir con los criterios de excelencia. Todo esto con personas que son examinadas diariamente en su trabajo por nuestros clientes que son los mayores jueces y con los retos que el mercado nos somete continuamente. A todo esto hay que añadirle que no estamos solos en el mercado y hay competencia, y que casa uno tiene su punto de partida inicial e incluso su límite máximo de exigencia. Ojalá existiera la competencia perfecta pero de ilusiones no se vive...

 

Cada uno conoce su negocio y sabe sus trucos si lleva tiempo en el mercado. Cada uno sabe cuál es su situación económica inicial y cuales sus expectativas de negocio. Cada uno conoce a su personal y la capacidad de respuesta que estos tienen. La principal causa para lograr que podamos dar el salto a mi juicio es ya no solo el miedo a los cambios futuros, sino la forma de pensar y las limitaciones personales que muchas veces tienen los propios dueños, los perjuicios y prejuicios de estos, que es quien impide el salto.

 

Resulta paradójico que aquel emprendedor, casi imprudente, arriesgado que puso la idea a funcionar y lucho contra viento y marea por la supervivencia del proyecto cuando nadie creía en ella y le dio el ser para que fuera una realidad, sea el mismo que ejerce de freno al crecimiento.

 

La forma adecuada de poder eliminar esas barreras es formar al jefe y educarlo para que se convierta en un líder y que sea capaz de ilusionar y trasmitir los valores de la visión – misión de la empresa. No se trata de adoctrinamiento, se trata que el propietario ejerza la influencia sobre sus colaboradores y sea capaz de motivar al equipo en vez de ejercer su poder. Facilitando la labor para que los colaboradores puedan tener los conocimientos necesarios y los materiales para lograr la visión de la empresa

 

Eso sí, no quisiera terminar este articulo sin hacer una reflexión, hay muchas empresas en las que podemos ver que funcionan vendiendo la idea de comunidad en las que Visión y Misión son utilizados como slogan, pero los trabajadores están comprometidos realmente en el logro de la consecución del binomio M-V, o solo cumplen con su cometido por su sueldo a final de mes para paga hipoteca. Me permiten que lo dude…

“El boom de las tarjetas de fidelización”

“El boom de las tarjetas de fidelización”

         Desde las compañías aéreas hasta los supermercados, en todas las empresas ofrecen cada vez más incentivos para que los clientes vuelvan y compren con mayor frecuencia y volumen.

En este sentido, las denominadas "tarjetas de fidelización", con su sistema de descuentos y premios, se han convertido en un verdadero boom en el mundo entero, destacándose como la herramienta de marketing más poderosa para conseguir clientes fieles.

Todos sabemos lo importante que es fidelizar y retener a nuestros clientes, porque lograr una clientela fiel cuesta mucho menos dinero y genera muchos más beneficios que invertir constantemente recursos para conseguir nuevos compradores. Muchas veces los costosos esfuerzos en realizar promociones, regalos y descuentos sirven para atraer nuevos clientes, pero son inefectivos a la hora de retenerlos. Es por ello que una poderosa herramienta de marketing ha cobrado un espectacular auge en los últimos años: las "tarjetas de fidelización".

"Hay muchos estudios que demuestran que la promoción de ventas basada en precios puede aumentar los ingresos en un período corto, pero a la larga puede perjudicar al establecimiento. Es como tratar a un consumidor como a un perro al que se le enseña mediante recompensas", según un directivo de marketing de una importante firma internacional, que además agrega. "Incluso algunos profesionales de marketing tienden a caer en este error. Por ejemplo, cuando dedican mucho esfuerzo a la captación y poco a la fidelización. Tenemos que construir promociones que creen relaciones; ésas son las mejores, y no las que consisten en hacer tratos interesantes que se agotan en un día".

 

CUALES SON SUS BENEFICIOS

En comparación con otros sistemas de fidelización, el uso de las tarjetas conlleva enormes beneficios, tanto para el empresario como para el cliente.

Se puede también estimular la compra en días o temporadas específicas, ofreciendo más descuento por consumir productos y servicios de ese local en un momento especial del año. Por ejemplo, una floristería puede anunciar a sus clientes que obtendrán descuentos importantes si hacen allí sus compras del "Día de los Enamorados", lo cual seguramente generará importantes ingresos a la empresa, que a buen seguro compensaran los descuentos, con el consiguiente beneficio para ambos, empresa y consumidor.

 

DISTINGUIRSE DE LA COMPETENCIA

"La lealtad de los clientes es el activo más importante de la empresa y es lo que permite -al menos durante el mediano plazo- asegurar el flujo de ingresos y el funcionamiento del negocio. Por otra parte, a medida que los mercados se vuelven más competitivos, adquirir nuevos clientes resulta cada vez más costoso y conservar los que hoy nos eligen se convierte en una prioridad estratégica", explica un experto en marketing relacional de una consultora.

A pesar de ello, muchas empresas parecen más preocupadas en captar nuevos clientes que en retener los que ya tienen. Dedican todos sus recursos a “seducir al resto”, en lugar de construir relaciones más sólidas y estables con sus clientes actuales. "Es como pretender llenar una bañera trayendo litros y litros de agua, sin darse cuenta que la bañera está repleta de agujeros".

El aspecto más visible de la lealtad es la preferencia del cliente por nuestra empresa a lo largo del tiempo (la máxima expresión es un cliente “vitalicio”). Pero la lealtad además se manifiesta de muchas otras maneras:

 

• Mayor predisposición para probar nuevos servicios y productos

• Mayor tolerancia a los errores de la empresa

• Inmunidad a las acciones de captación y señuelos de la competencia

• Recomendación de nuestros servicios a su entorno de amigos y conocidos

 

Estos comportamientos -que a primera vista parecen difíciles de cuantificar- han sido motivo de numerosas investigaciones. Luego de analizar empresas de diferentes rubros, llegaron a conclusiones realmente sorprendentes: el aumento de un 5% en la retención de los clientes permite incrementos en la rentabilidad que van desde un respetable 30% hasta un increíble 125%. Estas conclusiones fueron corroboradas por una gran cantidad de investigaciones, que demuestran la altísima correlación que existe entre la lealtad y la rentabilidad de las empresas.

 

EFECTOS DE LA LEALTAD

Para comprender los efectos económicos de la lealtad se debe analizar el Valor de Vida del Cliente (Life Time Value), variable que representa todas las ganancias presentes y futuras (potenciales) generadas por un cliente. Como es de esperar, el “Valor de Vida del Cliente” aumenta sustancialmente con el aumento de la lealtad:

 

1) relaciones a largo plazo: el cliente leal mantiene su relación con la empresa durante más tiempo, generando ingresos durante más años

2) incorporación de nuevos servicios: a medida que aumenta la antigüedad del cliente también aumenta la cantidad de servicios y productos que utiliza. Los clientes antiguos –en promedio- son más rentables que los clientes recientes

3) menor costo de mantenimiento: atender un cliente que hace años utiliza nuestros servicios es más económico que iniciar una relación con un novato

4) Por último, los clientes satisfechos son una espectacular fuerza de venta, que en forma silenciosa o por el boca a boca fomentan en su círculo de amigos y conocidos la adopción de nuestros servicios y productos.

 

Embarcarse en un programa de fidelización exige un compromiso real y permanente con la satisfacción del cliente. Este cambio cultural, que debe liderar la gerencia y trasmitir a toda la organización, es un proceso que no tiene fin, ya que siempre existirán nuevas oportunidades para mejorar la relación con el cliente.

¿Qué errores comenten siempre las Pymes?

¿Qué errores comenten siempre las Pymes?

En estos pasados días he asistido a unas charlas que he de reconocer han sido de mi agrado ya que he escuchado muchas cosas que resulta muy difícil oír en determinados círculos empresariales y a determinadas personas relacionadas con el mundo de la empresa y el comercio.

 

El tema que más me impactó fue el poder oír como personas de reconocido prestigio de nuestra isla son capaces de reconocer que han cometido errores en tiempos pasados y que esperan no volver a cometerlos. Incluso que prometen que no repetirán comportamientos pasados en futuras oportunidades…

 

Según datos del Consejo Superior de Cámaras de Comercio el 50% de las empresas cierran al 4º ejercicio. Cada año se crean 335.000 Pymes en España y de estas 275.000 que representa el 82% termina por desaparecer.

 

Si empezamos con estos datos, creo que el futuro no es nada halagüeño, pero algo debe ocurrir para que estas cifras sean las que son. Se deberá a errores fundamentalmente, o las empresas se cierran por que si y las abrimos por amor al arte…

 

Haciendo un mínimo análisis serio y siendo algo autocrítico, los principales defectos serán:

 

-          Falta de cultura empresarial

-          Errores en la gestión de la empresa

-          Mala administración

-          Falta de estudio de mercado

-          Incompetencia personal

-          Exceso de marca

-          Endiosamiento

-          Errores de adaptación al medio

-          Excesos o Defectos de visión

-          Totalitarismo personal

-          Adelantarse a su tiempo

-          Errar es humano.

-          Etc…

Seguro que a más de uno leyendo estos puntos, interiormente le han salido los colores… aunque no lo quiera reconocer.

 

Pero siempre en vez de buscar en el interior, atribuimos el fracaso de nuestros proyectos a razones y factores externos como pueden ser:

-          Escaso apoyo oficial

-          Controles excesivos del Gobierno

-          Fuentes de financiación escasa o inexistentes

-          Altos costes de las fuentes de financiación

-          Deficientes programas de ayuda a las Pymes

-          Altas tasas impositivas

-          Altos costes laborales

-          Escasez de personal cualificado y bien formado

-          Etc…

Claro que estos factores influyen de forma importante en el éxito de nuestro proyecto empresarial.

 

La experiencia demuestra que las principales causas de estos altísimos índices de fracaso se atribuyen a que los responsables de las Pymes cometen siempre y sistemáticamente los mismos errores.

 

La falta de un buen análisis estratégico y estudios previos que garanticen la viabilidad de la idea. La mala administración debida a la incompetencia personal de muchos de los responsables y la escasa o nula preparación o formación de muchos de los promotores. La escasez de valores y el puro afán de lucro en los proyectos sin tener en cuenta la componente social de la empresa. La ausencia total de una cultura empresarial que favorezca el clima de la empresa y hasta el totalitarismo en la gestión.

 

INEXISTENCIA DE LA CULTURA EMPRESARIAL

Las Pymes no se plantean cual es su misión o sus valores, por qué existen, cuáles son sus propósitos, por qué reciben clientes que compran. Su única premisa y objetivo es “GANAR DINERO” a toda costa sin plantearse nada mas. Y comprarse el coche de gran cilindrada para ponerlo en la puerta del comercio como muestra de ostentación… pero cuando se deja de ganar dinero que ocurre…

 

FALTA DE ESTUDIOS DE VIABILIDAD

Cuando no hay un buen plan de empresa y un estudio de viabilidad con un análisis D.A.F.O. (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades) que les oriente en el camino a seguir, sin planteamientos ni objetivos a corto, medio y largo plazopara la empresa, los que se lanzan a la aventura terminan fracasando e improvisando para sobrevivir cuando no entran los ingresos, o estos se dilatan en el tiempo.

 

ADMINISTRACIÓN DEFICIENTE

Según datos de recientes estudios se estima que solo 2 de cada 10 empresarios están capacitados para llevar solos su propia empresa. Por lo tanto la mala administración del negocio es una de las causas de fracaso en el 80% de las Pymes. Es muy común que los gerentes de una empresa se crean que tienen los conocimientos suficientes en todas las áreas del negocio (Administración, Informática, Contabilidad, Facturación, Publicidad y Marketing, Producción, Compras, Ventas, Clientes, Proveedores, Logística y Distribución, etc…), y que de forma prepotente y orgullosa suelan rechazar cualquier sutil y mínima sugerencia de asesoramiento o ayuda.

 

INCOMPETENCIA PERSONAL

Cuantas empresas fracasan por la incompetencia de sus dueños para llevar el negocio. Es muy doloroso decirle a un emprendedor que no está capacitado para desarrollar su idea de negocio y antes de comenzar se debe preparar para poder volar solo con tanta competitividad, adaptarse a los cambios del mercado y estar en alerta y en constante formación, conocer su producto el de la competencia y los clientes y además de todo ello sobrevivir.

 

GESTIÓN TOTALITARIA

Otro error común de los promotores de una idea de negocios al ponerla en marcha es jugar a ser Dios y estar en todas partes durante todo el tiempo. La empresa pierde la oportunidad de crecer a partir de la idea inicial de negocio de su propietario o gerente. Un responsable de cada área de negocios bien estructurada, especializada y delimitada para detectar los posibles fallos y necesidades, incluso ver oportunidades. De esta manera se dan varios puntos de vista y resulta más enriquecedora la visión general de la empresa, con una comunicación fluida, que vista por un único punto de vista.

AHORA QUEDA MUY BONITO DECIR QUE INNOVAMOS...?

AHORA QUEDA MUY BONITO DECIR QUE INNOVAMOS...?

Todos hablamos de innovación, todos en nuestros negocios, ¡innovamos! o es que está de moda y por lo tanto queda muy bonito… hablar de este tema. ¿A qué nos referimos cuando hablamos de innovación? Ya que la tentación de decir que innovamos está siempre presente en nosotros, todos somos innovadores cuando hablamos de las maravillas de nuestra empresa y de maravillosos que son nuestros servicios.

Realmente introducimos mejoras en nuestros procesos productivos, comerciales, industriales, tecnológicos, que permiten que nuestra competitividad aumente o es solo un intento de tener buenas intenciones que se quedan en nada más que eso. Facilitamos a nuestros clientes que innoven con nosotros y crezcan a nuestro lado. Les aportamos soluciones innovadoras que garanticen su crecimiento y evolución y les ayudamos en su tarea diaria o lo que hacemos es hacerles la vida más complicada con cada una de nuestras “supuestas” mejoras tecnologías, de servicios y operativas..

Hay cuestiones recurrentes y respuestas absurdas repetidas pero las preguntas son las mismas lo que hay que cambiar son las respuestas. Algunas veces con amigos o cuando hablas con clientes y sale este tema, suelen decir lo mismo, el mismo discurso para vender las bondades de sus empresas. Suelo hacerles unas preguntas, para detectar esos fallos de mercado e intentar desmontar sus argumentos para que los cambien y sean más fuertes en el futuro.

Como lector de esta columna te propongo un pequeño Test, ¿Serias capaz de responderlo sin caer en los tópicos?

¿Qué haces para ser diferente?
¿Los clientes que te ven diferente?
¿Innovas en algo?
¿Haces siempre lo mismo o te renuevas de vez en cuando?
¿La innovación es sólo tecnología?
¿Cuál consideras que es la clave para tu éxito futuro?
¿Eres referente en tu sector?
¿La competitividad a medio plazo está relacionada a la innovación?
¿En qué te diferencias de la competencia aparte de la calidad?
¿Alguien se da cuenta de tus cambios, participan en ellos?
¿Incorporas la innovación por iniciativa propia?
¿Qué estás haciendo para innovar?
¿Te ves obligado a adaptarte a tus proveedores al innovar ellos?
¿Motivas la innovación, la creatividad, la incentivas?
¿Tienes proyectos de innovación?
¿Tus sistemas te permiten innovar?
¿Caíste en los tópicos?
¿Estás satisfecho con tus respuestas?

Si has completado el test y estas satisfecho con tus respuestas, te felicitamos enormemente eres de los afortunados que puede innovar, pero ten mucho cuidado no vayas a ser de los ingenuos a los que la ignorancia guía, este articulo era para todos los demás.

Atrévete a innovar, por lo menos a intentarlo en la medida de tus posibilidades, en esta aldea global, la supervivencia es fundamental, tu empresa debe ser competitiva para ser económicamente rentable, es la singularidad y el hecho diferencial el secreto del éxito.